martes, 5 de abril de 2011

ITALIA Y LA EMOCIÓN

Más allá de gustos y estilos hay un hecho palpable: la Serie A es, a día de hoy, la liga más disputada de Europa. Es cierto que, salvo la honrosa excepción del Inter, el papel del fútbol italiano en la competición continental ha sido paupérrimo y seguramente el Calcio no atraviese su etapa de mayor esplendor. Pero que la Serie A está emocionante no se puede discutir. Y que en Italia se encuentran muchos de los jóvenes más talentosos del fútbol actual, véase Cavani, Pato, Pastore y Alexis Sánchez como principales estandartes, parece fuera de toda duda

TODO EL "PESCAO" VENDIDO


Es duro decirlo, pero lo cierto es que a principios de abril está todo el “pescao” vendido (Michael Robinson dixit). Las principales ligas europeas ya tienen listo el grabado con el respectivo campeón de la campaña 2010/2011. Bundesliga, Premier League, Liga Española y Liga Portuguesa ya están decididas– la última de manera matemática- y salvo milagro, o más bien suicidio de sus correspondientes líderes, sobran dos meses de competición.

EL DESTACADO- JORNADA 30


Real Madrid-Sporting: Miguel de las Cuevas. Anotó el gol más importante que ha logrado hasta ahora, además de los tres puntos que significan para su equipo, por la sentencia, casi segura, que supone para la Liga.
Getafe-Valencia: Soldado. Nunca nadie había deseado tan poco ver a un antiguo amigo como lo hizo ayer el Getafe. Cuatro goles fueron los que marcó el delantero, algo que no pasaba en la liga desde hace ya bastante tiempo.
Villareal-Barcelona: Piqué. Impresionante remate del central que con sus acciones a veces cuesta creer la posición que ocupa. Si se acomoda o no el balón con la mano es otra cuestión distinta.

OPORTO: CAMPEÓN DE LA LIGA SAGRES



El Oporto, equipo dirigido por André Villas Boas, se proclama campeón de la liga portuguesa  en La luz, campo del eterno rival y por ende, de su mayor rival al título.
Victoria en el estadio de La Luz ante el Benfica por 1-2.

viernes, 25 de marzo de 2011

DESINFORMACIÓN Y OCULTISMO; EL RESULTADO DE LA CONVENIENCIA

La situación es la siguiente: Los periódicos deportivos han permitido con el paso del tiempo, que se produzca un aparcamiento de la verdad y de la información. No es costoso, haciendo ejercicio de contraste, encontrar entre sus páginas hechos que evidencian la manipulación de la cual son partícipes en defecto de otra calificación análoga. Resulta entonces necesario, para no quedar abandonado y alejado de la realidad la consulta de otros canales de información alternativos.

“El Hacha de Rubén Uría” proporciona, en clave de opinión y con forma de blog, más información que los propios diarios antes mencionados.

lunes, 21 de febrero de 2011

DEL COLEGIADO Y SU DIFÍCIL LABOR

Todos los fines de semana se inventan polémica. La costumbre es clara, ante la duda se deja seguir, no se pita. Sin embargo, los medios de comunicación cogen la escuadra y el cartabón, se encargan de hacer estudios, cambian de ángulo, y convierten el futbol en algo matemático, pudiendose observar un fotograma del partido con varias líneas y flechas sobre él que tratan de demostrar no se sabe muy bien el qué. Se equivocan. Rotundamente. Si el comentarista del partido tras 4 repeticiones no sabe pronunciarse, ¿qué podemos esperar del árbitro? Que pite lo que crea, que es lo que hacen. Los medios de comunicación se están cargando una de las cosas más bonitas del fútbol, el pase al hueco y el desmarque del delantero.

jueves, 17 de febrero de 2011

JACK WILSHERE, SENTANDO CÁTEDRA.


Pita el árbitro el final del Arsenal-Barça, probablemente el mejor partido de fútbol en  lo que llevamos de año, donde se han dado cita los mejores centrocampistas del mundo y  el primer nombre que me viene a la cabeza es el del número diecinueve del Arsenal, Jack Wilshere. Ya sé que jugaban Xavi, Iniesta, Busquet, Fábregas, Nasri… Pero, por favor, ¿hay alguien que no haya visto la lección de fútbol del amigo Wilshere en su primer partido grande de verdad?

martes, 15 de febrero de 2011

RÉQUIEM POR "O FENOMENO"


Allá por septiembre de 1996 mi afición al fútbol se limitaba esencialmente a pegar patadas a todo objeto esférico que se cruzara en mi camino, soportando con dificultad la hora y media de atención que requerían los partidos de fútbol. Sin embargo, por aquel entonces descubrí un tipo capaz de mantenerme absorto frente al televisor durante los noventa minutos. Durante todo el curso, los recreos transcurrieron imitando a aquel muchacho fibroso que resoplaba como un búfalo mientras driblaba defensas y porteros. En todas las tertulias futboleras, el tema de referencia siempre era el mismo: el número nueve del Barça, un tal Ronaldo.